"El Milagro Gardel" se da en Carve(Fuente: Radio Carve)
- ¿Adónde vamos esta tarde, Perico? - A Radio Carve "El Zorzal" se sorprendió. Nunca había actuado en radio en el Uruguay y tampoco pensaba hacerlo ese año, mientras cumplía una brillante temporada en el Teatro 18 de Julio con entradas siempre agotadas. - ¿A Radio Carve? ... - Y gratis - aclaró Perico. Carlitos no entendía muy bien lo que pasaba. Sabía, si, que Bernat tenía allí una audición de noticias y comentarios teatrales; pero ignoraba que se estuviera barajando su nombre para una actuación en CX16. - Apenas hubo tiempo de anunciarte... Un solo aviso de prensa, hecho de apuro... y, eso sí, una catarata de menciones desde el comienzo de la transmisión de Carve. Gardel era incapaz de negarse. Su admiración por los "monstruos" de la primera Troupe Ateniense... su amistad con los legendarios de la época loca que ahora se nucleaban en la Carve, eran motivos suficientes para concurrir a los estudios de 18 de Julio 1024... y cantar sin límites, sin discutir el "cachet" (que no existiría). Alrededor de las 3 y media, 4 menos cuarto, Perico organizó la caravana; abandonaron el hotel, Carlitos, Pettorossi, Aguilar, Riverol y Vivas. Al llegar a destino, una multitud impresionante aguardaba interrumpiendo el tránsito por la Avenida 18 de Julio. Una histeria colectiva se desato cuando Gardel camino diez metros hasta la puerta de entrada. Sobreviviendo a tanto entusiasmo, logro subir las escaleras sin perder la sonrisa. El estudio principal estaba colmado de interpretes de la casa, y de anunciadores especialmente invitados. Perico Bernat desistió de hacer la apertura tradicional de su programa para permitir que Luís Alberto Pesceen turno de locución en ese instante -anunciara tan sencilla como elocuentemente: - Señoras y señores... Aquí está Carlos Gardel!... Para la muchedumbre apostada en el lugar donde está situada la Plaza Eduardo Fabini (o de "El Entrevero") se colocaron parlantes en la balconada, en tanto los receptores familiares se aprestaban a recibir a la voz que emocionaba a los pueblos platenses. Y Gardel cantó. Por su garganta privilegiada desfilaron temas que rebotaron en la ovación más estruendosa: un homenaje a Colombia - ¿habrá sido una premonición? - a través del pasillo "Mis flores negras"; un mensaje que venía desde la fantasía de la historia, simbolizado en "La uruguayita Lucía"; el aire puro de la zamba flotando "Por el Camino"; el matiz "franchute" de "Parlez moi d'amour"; el trazo criollazo de "El viejo Pancho" la letra inmortal de "Insomnio"; la acuarela del calavera que cuelga "Acquaforte" en la galería de grandes tangos... Hubo en ese repertorio una variada gama sentimental, donde convergieron la emoción, la sencillez, la delicadeza, la rebelión, para certificar la versatilidad del cantor que venció al olvido... y que puso en aquella tarde de 74 años atrás el matiz inconfundible de su arte, para convertir su presentación en Carve en un suceso imborrable.
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